miércoles, octubre 1

Hay

Ese momento que pienso
no va a venir,
                                                     otra vez.
                            viene.

La neurosis
los valoresyposturasydisquerazones
manía por la presa
cobardía de cazador
que distanciaobjeto,
un desamor del trofeo.
                                          unmiedoaléxito

Posibilidades posibles.
Ajedrez inédito.
Hay piezas y hay tablero
                                     loquenohayesmovimiento.

No hay viento

Lo que hay, es silencio.

Y el silencio, 
suenaresuena
                                               hay eco. untemblordeloscimientos.

martes, agosto 19

Escupimos desprecio,
Asumimos el precio.
Nos revolcamos
en la mugre, en la mierda
no molesta.

Son otras, las cosas, que molestan.

Caminamos sin caminos,
no suspiramos sueños ni
soñamos suspiros.
No esperamos
respiramos.

Son otros, nuestros deseos.

No la noche y sus fantasmas,
no los demonios,
ni las tormentas, ni los truenos.
Pero los espejos…

Son otros, nuestros miedos,
pero sí, tememos.







jueves, abril 3

Los elementos

A veces, me levanto
de mal humor, maldigo
en silencio hiervo
puteo tiempo, espacio y materia y no recuerdo
que me olvidé de
desayunar. Y hiervo
la pava, me hago un té
negro
y unas tostadas.

A veces siento ganas
de matar, asesinar, suicidar.
Afilo los cuchillos
con la lengua.
Clavo alfileres
con los ojos.
Aprieto los nudos de la soga
con las orejas y
corro la cortina, abro
la ventana, para colgarla
y entra el aire de la mañana
trasnochada,
respiro
cocino
miro el cielo
cuelgo la ropa
respiro.

A veces, me detesto
impotencia de lágrimas no derramadas
alaridos de silencio
espasmos, convulsiones,
inmóviles.
Y abro la puerta cerrada
camino a la luz
del sol, me cargo,
me caliento
soy fuego.
Camino, voy a visitar a algún amigo.

martes, febrero 11

Los ojos nublados
humos cruzados,
cenizas de hielo
de otro infierno.

No escucho tu silencio,
no circula el viento.
Vacío en el espacio del tiempo.
Si tan sólo, tu aliento...

Tu piel es aire colorido
y mis manos pinceles acromáticos
y las nubes, te difuminan.
Ahora oigo mis dientes, rechinan.

lunes, febrero 3

Si por cada vez
que no,
coleccionase una piedra
nada
tendría una cantera.

martes, enero 21

Chivos expiatorios

.Ya no te aguanto, sos muy pesado.
-Soy osmio.
.Sos inestable.
-Soy derrumbe.
.Sos indeciso.
-Soy de aire.

.Nunca actuás, me cansé de esperarte.
-Soy lo último que se pierde.
.Estás perdido.
-Soy camino.
.¿Sabés que nos vamos a morir?
-¿Sabés que podés sonreír?

.Dejá de mirarme.
-Sacate los ojos.
.Podés acercarte.
-Puedo ser lluvia y no mojarte.
.Podés caminar hacia adelante.
-Soy agua en un estanque.

.Podemos agarrarnos de la mano.
-Soy humo gris de tabaco.
.Esfumate.
-Soy las piedras que pisaste.
.Podés tirarte al río.
-Río, de vino río.
                     

domingo, enero 12

Nada, eso.

Hay un sujeto extraño, que transita silencioso por las calles del pueblo. Visita gente, de manera poco ortodoxa, casi hasta desconcertante. Llega a la casa determinada, golpea la puerta, le abren, le hablan, no contesta, no pasa, no se mueve, no nada. A veces le cierran la puerta en la cara, entonces se va. A veces dejan la puerta abierta, lo miran un rato, monologan, entonces se queda, y mira. A veces se sienta, en el umbral de la puerta. Después se va, y si el visitado fue cordial, vuelve, y así.
Una vez lo vi sonreir ante unos ojos de escorpión, que lo miraban del otro lado de la puerta que desde la primera visita quedó siempre entornada. De allí no se fue, allí se quedó, rodeando la casa, mirando por la ventana. Nunca le habló, nunca intento entrar, no nada. Él da vueltas alrededor de la casa. Él mira por la ventana.

sábado, enero 11

Palabras, pronunciadas, sin sentido. No se escuchan, y aunque sí, ¿qué?
¿Qué es comprender? Entender una mirada, co(n)-fundirse, podría decirse que eso. Y eso no es hablar con palabras. Las palabras pronunciadas limitan los mundos, los universos posibles.
No me hablés. No hablemos más. Caminemos conversando con nuestros pasos, como ayer, al sol, volviendo del lago, ¿notaste que nuestras sombras parecían agarrarse de la mano?
La armonía perfecta, si la hay, si puede aseverarse que existe algo susceptible de ser llamado perfecto tal y como usamos actualmente el término, eso es el silencio. El silencio es el no-ser o, dicho de otra manera, El Ser, con mayúsculas, un verbo supremo. Por lo tanto, ejercer la práctica del silencio es una acción suprema. No hablo del silencio absoluto, del vacío insondable, hablo de otro silencio, hablo de la paz, de la calma. ¿Notaste mi mirada buscando atravesar tus silencios?
La lluvia también es silencio, porque es paz, es armonía milagrosa, la vida misma viviendo. En otros tiempos alabé a la lluvia como canto, ahora me doy cuenta de que en realidad es silencio. El sonido de la lluvia es entonces uno de los sonidos del silencio, sí, el silencio suena, y no pienso que sea una afirmación contradictoria. Como hoy, abajo de la lluvia de verano, ¿no tuviste la impresión de que podíamos desaparecer si nos hubiésemos mirado a la ojos un minuto entero? Hubiésemos sido silencio, silencio en el silencio.


lunes, diciembre 2

Ciego

Esos ojos errantes
                                   erraron
                                                       el camino.
                                                                                 Los pasos resonantes,                                                                                                        
eterna música                                                                                                                                                     
                                                          del                                                 
                                                                                                                        laberinto.

                                                       Perdido.


  Ariadna

                                                                                        silenció
                                                                                                                  la música, cortó

                                los hilos.


miércoles, octubre 9

Adjetivación

Precisa incisión
negro sobre blanco
palabra manifiesta
proyección concreta.
                                             La muerte
                                                                       el absoluto entierro
                            de la vida

                                                     jamás vivida.

martes, agosto 27

Círculos

El vino se acaba, se apaga
la brasa perenne.

Como sangre de venas abiertas
la tinta se derrama, se seca.

En el silencio la música
por el silencio. 

Los ojos se cierran, duermen
las vidas que nacen. 

Y el sol.
Y el tiempo.

jueves, agosto 8

Un día me dijiste: ‘me llama el vacío’, mientras mirabas el lago desde el precipicio, yo miraba el reflejo de tus ojos en el agua, y te vi



-A veces me llama el vacío -dijo-, y pensé que me iba a mirar a los ojos y que me iba a abrazar después, pero su vista descendía por el acantilado como una gota de agua resbalando. Me senté al lado, y sentados miramos hacía abajo, vacío.
-Saltar y perderme -decías- y te asomabas al borde.
Y así los días, y así morimos.
Un día llovió y fuimos una gota juntos.
Un día vacío.

lunes, mayo 20

Nolugar

Nunca pude mostrarte, no alcanzó ese tiempo queno llegó a ser.


Sobre unas piedras el tronco
como si fuese un banquito de plaza
entre dos ríos,
entre dos ruidos
y la carrera montruosa
lucesgritosmotores
desafiando al tiempo
ladridosgruñidosrugidos
hacia el tiempo
y  un fluir infinito.


Bajo la sombra de ciclópeos monolitos
paredesgritosritos
hogar de las aves que no vuelan,
lamento de alas al viento
una ínfima isla.


Allí la paz
caosningunorden
paz de hojas de otoño
ningún cosmos, la paz 
movimiento inmóvil.


Lápiz
escritura
la paz
ilegida.










sábado, mayo 4

Horizontes de la sospecha

Hay alguien que habla cuando hablás.
Hay alguien que sueña cuando soñás.
Hay una sombra que persigue tus ojos, hay una ilusión de ver al mirar.
Hay alguien que dice que dice, hay una ilusión de comprender al escuchar.
Hay una persecución sin perseguido ni persecutor.
Hay una ilusión de estar corriendo y avanzar
Cuando hay, un sentarse, y nada, un nadarse que ahoga.
Hay un sol, un atardecer, un amanecer, y un sol.

Hay una base, un fondo de la pirámide, que tiembla, que bulle, se sacude.
Hay una ilusión de sismo, cuando todo es lo mismo.
Hay un ojo que mira, en lo alto, mira luminoso, encandila.
Hay un rumor sordo, una fuerza sin forma, una sombra de sombra entre los escombros de lo construido.

Hay una pregunta.
¿Qué?
Hay un eco, un tejido de infinitos sonidos ficticios,
y hay una palabra,
tras la palabra un nombre,
y un silencio detrás.
Hay un eco, un hilo musical que nunca cantó ni deja de cantar,
y una embriaguez, que no aprende a bailar.

domingo, abril 14

Deconstrucción

Acariciar, cada parte con cada parte.
Conocer lo desconocido con lo conocido, conociéndolo sin fin, su sin fin.
Y en los lunares, en los charcos agónicos de las sequías, en lo ínfimo, en los sutiles contrastes, susurrar un hálito de luz, conjurar las sombras, las sombrías formas.
Respirar la multiplicidad de fragancias proyectadas hacia infinitos infiernos, hacia infinitos paraísos, siendo una, una multiplicidad, única, unívoca.

viernes, abril 12

Titiriteros

Torres negras, que son faros, erigiéndose hasta los cielos aprópianse de la luz del sol, y son, simplemente, indestructibles. Alábanse cual dioses, y lo son: vertiendo su putredumbre en los arroyos donde abrevan los hombres sin sombra, rellenan el vacío de lo divino.
Y se ríen, a carcajadas, acariciándose las barbas, las barrigas, las tetas caídas; sonoros truenos en una tormenta que ahoga y no riega, se pudre toda siembra, se corrompen las lagunas, escasas fuentes de agua pura. Y acá abajo, los perros están tristes, y aúllan.

miércoles, marzo 27

Absoluto

La luz ciega. La luz es la oscuridad verdadera.
Las voces no hablan, no dicen las palabras; sólo el silencio entre ellas, suena.
¿Has tocado, alguna vez, una mano con tu mano, has tocado?

He soñado, muchas tardes, con degustar el sabor del aire.
He respirado el horizonte, hay una fragancia sutil a universo.

He estado tejiendo, tejiendo un si supremo, con hilos de lo que no.
Sólo, negar, todo.
Algo se esconde detrás.

Sólo di que no, y no preguntes más.

martes, marzo 19


El problema siempre fue la destrucción, desde un principio.
La destrucción pura, sin creación, sin transformación.

Pero

Del fuego humo y cenizas.

Del hacha las astillas.

De la tortura la sonrisa.

Del poema lo innombrable.


Cómo entonces la anulación, el cese absoluto, el borramiento, la manifestación de la no palabra, la esencia del color del fin...

palabras de palabras

miradas de miradas

imágenes de imágenes

resuenan, destellan, titilan

siempre

en una sombra de silencio fugitiva...

jueves, febrero 28

Voluntad


Tambores, tierras distantes
retumban, ígneo trance
pies descalzos, laberintos
en la tierra, van trazando.

Las paredes son blancas,
las paredes son espejos,
los espejos no son reflejos
son paredes.

Suspiros de castillos
anhelo de sismos
impotencia, ignorancia;
salidas son entradas.

Lecho de escombros,
nadarás, nada harás,
ahogado sin mar,

la ilusión sólo es
un no saber
danzar.

miércoles, diciembre 5

cosidad de la nocosa


tengo ganas de indecir,

se me saltan las palabras,

atraviesan los cuadros,

los caminos de los pinceles,

y no puedo


quiero  ser la a de aletheia

y aletear  y sobrevolar

por el resto de las letras,

 no ser murciélago


sólo


sino


eso que no 

martes, noviembre 13

Imposibilidad de decir hola

El tiempo es una cascada, las gotas los días
Y se sacuden las paredes, y se sacude el planeta tras de las paredes, nada ni nadie entonces, advierte nada
Tiembla el cielo, como tiembla el mar, como tiembla el suelo, como trémulo fuego
Tiembla la paz, es guerra la paz, paz de rocas, paz de ruinas rotas.
 Lo que no tiembla: la sombra. Nunca tiembla la sombra
Hay muchas luces, las sombras florecen, y florecerán

Apagá la luz, que quiero verte.

No un apretar el botón
La luz

Tejer una red sin hilos
Escribir sin tinta ni papel
Acariciar un sinuoso cuerpo de humo
Alumbrá sin luz, no prendás la luz

Ser, ser nada, nada
Se cierne
el sonido se discierne
un gemido

Y dos miradas se repelen en la oscuridad.



miércoles, octubre 31

quid



Y a ver, decime entonces
Decime qué
Un qué desconocido
Nunca suspirado nunca
Susurrado
Gemido.
Hay fraguas hay fuego,
 chispa y aliento en
Aquel herrero de
taller sin espejos.

sábado, agosto 25

He aquí aquel

Pasó toda su vida mirando las estrellas, intentando contarlas, perdiendo la cuenta.
Se sentó al pié de los árboles, miles de miles de árboles, nunca le habló a ninguno.
Siempre anheló, mirar de frente, fijamente, a los ojos de una lechuza. 
Nadaba en los pantanos, de noche, sin luna.
Nada.
Un dormir de aire. Y nada.






martes, julio 3

.


¿Que harías si te lo digo,
Qué si te digo que todo es
Mentira, fraude, burda farsa:
Máscara, pretexto, vil disfraz?

Que ni ella, ni noche, ni astros hay.
Nadie canta ni danza, nada.
Hielos yermos, ningún fuego ha
Arriesgado el más mínimo haz.

¿Qué si cae el telón, el fin al fin, y prenden la luz?
¿Qué si mirás y no ves más que sangre, bilis, pus?

¿Podrías no llorar una lágrima,
Seguir caminando y no sufrir?
Los colores agonizan y
Las sombras ríen, muy felices.

Ya sé que ríen, y que gozan
Conozco la niebla, conozco
Como tejen y destejen y
Sufro por esos presos ojos.
 
Si ningún abrigo brindase
Un calor de fuego, a mi alma,
Haría como hago, pues hace
En verdad, frío demasiado.

Vagaría por límites de cimas y simas
Bajo mi vieja capa de ocasos de sonrisas,
Cazando atento luciérnagas entre penumbras,
Esos ojos con el brillo de la luz que alumbra.

¿Viendo ambos lados de la luz no
Podríais acaso decidir?
¿O preferís la floja cuerda y
Un delirio de cruel balancear?

Una eterna brisa sobre el mar,
Leve rocío en un desierto.
Un leve vacío que hambriento
Teme cortarse con reflejos.

Pero aún se oye aquel débil bufido aún sin cuernos
Lazando exhalaciones, tejiendo embestida.
Hará trizas el espejo, podrá entonces verse
Desnudo ante la pared desnuda y conocerse.

martes, junio 12

Cuanto más conozco a los hombres, más quiero a mi perro


Podría esperar hasta que se desintegre el planeta. Hasta que se evaporen los ríos, los mares y los océanos. Hasta que se pulvericen los cuerpos de los hombres, de los animales y de los árboles. Hasta que el universo sólo fuese un suspiro en el vacío. Y seguir esperando, sin haber sabido nunca qué.
-Podrías también no…
Ojos inermes ante una despiadada falange de sombras.
Degustación insípida.
Ruido fútil sobre un silencio.
Fragancias deletéreas que agonizan en el clímax de la putrefacción.
Indiferencia de una piel reseca que se plaga de llagas.
Y un ser que parece padecer.
-¿O padece parecer?
Podría pasar una eternidad contemplando la llama de una vela en su danzar inmóvil en el silencio de la penumbra, una vacuidad que se apaga, que retorna a la nada.
-Las velas, en los espejos, ¿no emiten reflejo?
Hay paisajes no reflejados por ningún espejo.
-Hay cada vez más hombres, que perros.

Te invitaría a trepar un árbol, y a que jugásemos a ser hojas, balanceándonos.
Te diría, con la mirada, agarrándote de la mano, que saltásemos: rodaríamos cuesta abajo, abrazados, cubriéndonos de la tierra del suelo, bajo el cielo.
Me gustaría decirte, bajo una luna llena, que no te muevas, invitarte a que fuésemos el suelo, bajo un cielo, bajo la magia del cielo. Hasta que se evaporen los ríos, los mares y los océanos. Hasta que suspires un universo. Y -sé, sabés, sabemos que- en ese universo... habría menos hombres, habría más perros.

lunes, mayo 21

Brisa


Y sí, te estás yendo. Estás desvaneciéndote en el aire. No me provoqués miedo. Llevate con vos mis miedos.
Ahora sos la brisa por la que el tiempo se desliza. Nadie puede dejar de respirarte. No puedo dejar de respirate.  
Estás hecha para que las copas de los árboles se mezan. Sos la caricia del suelo, de la tierra, del pasto sobre la tierra. Sos el agua del cielo, no la lluvia sino el agua del cielo, donde se nada con las alas.
-¿Las sombras acaso respiran?
Caminás sin pasos, vas atrás y mis pasos como sobre telaraña, con cautela; vas también delante, y mis pasos de cascada suspendida en el aire, sin freno, ningún freno.  
Translúcido.
Etéreo.
El viento me va a atravesar, ya no hay pared, vas a tener frío.
Bajo mi sombra el fuego te abrasará, huí a los árboles, la sombra fresca de los árboles.
-¿Vivir en palabras, bajo las palabras, sobre las palabras, es más, o menos vivir?
Se derraman sonidos, se derrama saliva. Se derrama sangre. Se derrama semen. Se derrama tinta. Se derrama agua, se derraman lágrimas. No se ven los bosques tras de los árboles.
-¿Por qué no escribir más cuentos con vida? No temás que se te acabe la vida.
Aún puedo dibujarte con mi aliento en la ventana.
Aún puedo hacerte llover.
Lo que no puedo, es caminar despierto.
No grités, me vas a destrozar el sueño.

sábado, mayo 12

Acta non verba


Hay días, hay, también noches, dicen.
Asoma el sol tras la montaña, en danzas circulares.
Por la noche la luna, desamparada, ruega destellos de luz, y es envidia de los planetas y de las estrellas.
Hay vida, tras cada mirada, en el ritmo de los corazones, en los cuerpos, dicen.
Las rocas están muertas, pero aún así viajan, dicen que no. Viajan volando, arrastrándose. Se aman, se odian, caminan juntas, caminan solas. Conversan, y se conectan. Hacen música las rocas y el viento,  poesía de derrumbes de los movimientos cadentes de días y de noches.