miércoles, julio 8

Pronombre personal de segunda persona, singular.


Algo que no tenía forma
buscaba
debajo de
los sueños
bajo las
rocas

Algo que no tenía nombre
indecía
a cada
segundominuthóra
a gritos, gritos de
roca

Cuando no pensé
cuando pensé que no
cuando no pensé que cuando pensé que no pensé pensé que pensé:
Alas
encontré
y escamas, filosas
encontré un volcán de cenizas rojas
colmillos sedientos
y sonrisas, hermosas...
espinas y brotes
de rosas
ojos lunares
y tenías nombre

y tenías forma.

domingo, marzo 1

Nudos gordianos

Lo que principia no termina
nace lo que muere
termina cuando no
empieza

Lo que no funciona, la pena
vale construir
porque no es para
es

Así la música
su silencio
palabras así
se desarman

Así las cosas
desvanecen
se
inhalan
se
exhalan
se

respiran

lunes, noviembre 24

Nombrar es mentir

Mil cosas, diezmil cosas, cienmil cosas, pero ninguna.
Podría...
Podría...
Pero ninguna.
Porque el vacío, el silencio, el viento.
Silencios vacíos en el viento, que talvez con mil cosas, diezmil, cienmil...
Pero ninguna.
Silencio.
Porque silencio.
Porque sí, quiero, que caminemos, fuera del tiempo, sin nombrar el cielo ni el suelo.
No crear.
Tampoco creer.
Transformar. Dar otras formas a las formas, pero sin nombrarlas.
Deformarlas.
Despojarlas.
Amorfia.

¿Querés... salir... a caminar?

miércoles, octubre 1

Hay

Ese momento que pienso
no va a venir,
                                                     otra vez.
                            viene.

La neurosis
los valoresyposturasydisquerazones
manía por la presa
cobardía de cazador
que distanciaobjeto,
un desamor del trofeo.
                                          unmiedoaléxito

Posibilidades posibles.
Ajedrez inédito.
Hay piezas y hay tablero
                                     loquenohayesmovimiento.

No hay viento

Lo que hay, es silencio.

Y el silencio, 
suenaresuena
                                               hay eco. untemblordeloscimientos.

martes, agosto 19

Escupimos desprecio,
Asumimos el precio.
Nos revolcamos
en la mugre, en la mierda
no molesta.

Son otras, las cosas, que molestan.

Caminamos sin caminos,
no suspiramos sueños ni
soñamos suspiros.
No esperamos
respiramos.

Son otros, nuestros deseos.

No la noche y sus fantasmas,
no los demonios,
ni las tormentas, ni los truenos.
Pero los espejos…

Son otros, nuestros miedos,
pero sí, tememos.







jueves, abril 3

Los elementos

A veces, me levanto
de mal humor, maldigo
en silencio hiervo
puteo tiempo, espacio y materia y no recuerdo
que me olvidé de
desayunar. Y hiervo
la pava, me hago un té
negro
y unas tostadas.

A veces siento ganas
de matar, asesinar, suicidar.
Afilo los cuchillos
con la lengua.
Clavo alfileres
con los ojos.
Aprieto los nudos de la soga
con las orejas y
corro la cortina, abro
la ventana, para colgarla
y entra el aire de la mañana
trasnochada,
respiro
cocino
miro el cielo
cuelgo la ropa
respiro.

A veces, me detesto
impotencia de lágrimas no derramadas
alaridos de silencio
espasmos, convulsiones,
inmóviles.
Y abro la puerta cerrada
camino a la luz
del sol, me cargo,
me caliento
soy fuego.
Camino, voy a visitar a algún amigo.

martes, febrero 11

Los ojos nublados
humos cruzados,
cenizas de hielo
de otro infierno.

No escucho tu silencio,
no circula el viento.
Vacío en el espacio del tiempo.
Si tan sólo, tu aliento...

Tu piel es aire colorido
y mis manos pinceles acromáticos
y las nubes, te difuminan.
Ahora oigo mis dientes, rechinan.

lunes, febrero 3

Si por cada vez
que no,
coleccionase una piedra
nada
tendría una cantera.

martes, enero 21

Chivos expiatorios

.Ya no te aguanto, sos muy pesado.
-Soy osmio.
.Sos inestable.
-Soy derrumbe.
.Sos indeciso.
-Soy de aire.

.Nunca actuás, me cansé de esperarte.
-Soy lo último que se pierde.
.Estás perdido.
-Soy camino.
.¿Sabés que nos vamos a morir?
-¿Sabés que podés sonreír?

.Dejá de mirarme.
-Sacate los ojos.
.Podés acercarte.
-Puedo ser lluvia y no mojarte.
.Podés caminar hacia adelante.
-Soy agua en un estanque.

.Podemos agarrarnos de la mano.
-Soy humo gris de tabaco.
.Esfumate.
-Soy las piedras que pisaste.
.Podés tirarte al río.
-Río, de vino río.
                     

domingo, enero 12

Nada, eso.

Hay un sujeto extraño, que transita silencioso por las calles del pueblo. Visita gente, de manera poco ortodoxa, casi hasta desconcertante. Llega a la casa determinada, golpea la puerta, le abren, le hablan, no contesta, no pasa, no se mueve, no nada. A veces le cierran la puerta en la cara, entonces se va. A veces dejan la puerta abierta, lo miran un rato, monologan, entonces se queda, y mira. A veces se sienta, en el umbral de la puerta. Después se va, y si el visitado fue cordial, vuelve, y así.
Una vez lo vi sonreir ante unos ojos de escorpión, que lo miraban del otro lado de la puerta que desde la primera visita quedó siempre entornada. De allí no se fue, allí se quedó, rodeando la casa, mirando por la ventana. Nunca le habló, nunca intento entrar, no nada. Él da vueltas alrededor de la casa. Él mira por la ventana.

sábado, enero 11

Palabras, pronunciadas, sin sentido. No se escuchan, y aunque sí, ¿qué?
¿Qué es comprender? Entender una mirada, co(n)-fundirse, podría decirse que eso. Y eso no es hablar con palabras. Las palabras pronunciadas limitan los mundos, los universos posibles.
No me hablés. No hablemos más. Caminemos conversando con nuestros pasos, como ayer, al sol, volviendo del lago, ¿notaste que nuestras sombras parecían agarrarse de la mano?
La armonía perfecta, si la hay, si puede aseverarse que existe algo susceptible de ser llamado perfecto tal y como usamos actualmente el término, eso es el silencio. El silencio es el no-ser o, dicho de otra manera, El Ser, con mayúsculas, un verbo supremo. Por lo tanto, ejercer la práctica del silencio es una acción suprema. No hablo del silencio absoluto, del vacío insondable, hablo de otro silencio, hablo de la paz, de la calma. ¿Notaste mi mirada buscando atravesar tus silencios?
La lluvia también es silencio, porque es paz, es armonía milagrosa, la vida misma viviendo. En otros tiempos alabé a la lluvia como canto, ahora me doy cuenta de que en realidad es silencio. El sonido de la lluvia es entonces uno de los sonidos del silencio, sí, el silencio suena, y no pienso que sea una afirmación contradictoria. Como hoy, abajo de la lluvia de verano, ¿no tuviste la impresión de que podíamos desaparecer si nos hubiésemos mirado a la ojos un minuto entero? Hubiésemos sido silencio, silencio en el silencio.


lunes, diciembre 2

Ciego

Esos ojos errantes
                                   erraron
                                                       el camino.
                                                                                 Los pasos resonantes,                                                                                                        
eterna música                                                                                                                                                     
                                                          del                                                 
                                                                                                                        laberinto.

                                                       Perdido.


  Ariadna

                                                                                        silenció
                                                                                                                  la música, cortó

                                los hilos.


miércoles, octubre 9

Adjetivación

Precisa incisión
negro sobre blanco
palabra manifiesta
proyección concreta.
                                             La muerte
                                                                       el absoluto entierro
                            de la vida

                                                     jamás vivida.

martes, agosto 27

Círculos

El vino se acaba, se apaga
la brasa perenne.

Como sangre de venas abiertas
la tinta se derrama, se seca.

En el silencio la música
por el silencio. 

Los ojos se cierran, duermen
las vidas que nacen. 

Y el sol.
Y el tiempo.

jueves, agosto 8

Un día me dijiste: ‘me llama el vacío’, mientras mirabas el lago desde el precipicio, yo miraba el reflejo de tus ojos en el agua, y te vi


Hay infiernos, sí:
Hay días, hay semanas y meses y…

…los amaneceres
Refulgen, todos.
Juntos.

Venenos en el aire
Son
El aire.

También hay una latencia, una gota que cae al revés, una ola que se desarma y explota en mil gotas. Hay un grito escondido que no asoma, y una avalancha que se contiene, débil. Hay unas huellas en la arena ardiente, sólo un par: una pisada junto a la otra. Aquí, en estas alturas lejanas, sólo eso, ningún deslizarse, ningún caminar. Y hay un darse cuenta, que escribir, es una forma del temer, y de respetar y reverenciar el miedo.
Todo arde y sólo puedo percibir un congelarse irresistible, un crujir de huesos, y unos dientes que se pudren en una boca que aún no aprende a decir ni a callar. Y todo arde, todo se desvanece en el aire,  en lo que es, en lo que será también, y en lo que nunca fue. Y me lleno los pulmones de cenizas, y esbozo una horrible sonrisa, y oigo las risas, ríen las risas.

Hay risas que son como cáscaras de frutas vacías, así como son distintas las tormentas que nublan cada par de ojos que no mira.

Oigo también ecos de palabras destruidas que rebotan, rebotan y revocan las paredes, formando cápsulas invisibles, intangibles, indestructibles. Son palabras destrozadas por las caídas, por querer volar desplumadas, que se conforman fortalezas pasivas que jamás se derrumbarán, pues no hay armas, ni existe batalla, sólo se erigen, allí impasibles, impasables.

Veo mundos frente a mundos en el mundo. Mudos mundos. Inmundos. No oyen, no miran, no se tocan.
La ausencia de todo sentido en la presencia del ser. Todo parece, no hay despertarse, no hay darse cuenta, rocas se deploman, montañas enteras, aplastan cabezas.

Indecir, inser, inexistir. Mentales vorágines, maelstroms, torbellinos, huracanes, terremotos y silencios que ya no tienen sentido o no lo tuvieron jamás.

domingo, julio 14

Ertsatz

Rosa rozando
de la sombra de un árbol
el límite

Pétalo párvulo
fuegodolor y un sol
resiste

Oía lejanías
un notiempoespacio:
la risa que ríe.

lunes, mayo 20

Nunca pude mostrarte
no alcanzó ese tiempo que
no llegó a ser.

Recién vi que desde que
esta roca toqué,
docena de lunas después
vi sin ver mi
nolugar:

Sobre unas piedras el tronco
como si fuese un banquito de plaza
entre dos ríos,
entre dos ruidos
y la carrera montruosa
lucesgritosmotores
desafiando al tiempo
ladridosgruñidosrugidos
hacia el tiempo
y  un fluir infinito.


Bajo la sombra de ciclópeos monolitos
paredesgritosritos
hogar de las aves que no vuelan,
lamento de alas al viento
una ínfima isla.


Allí la paz
caosningunorden
paz de hojas de otoño
ningún cosmos, la paz 
movimiento inmóvil.


Lápiz
escritura
la paz
ilegida.










sábado, mayo 4

Horizontes de la sospecha

Hay alguien que habla cuando hablás.
Hay alguien que sueña cuando soñás.
Hay una sombra que persigue tus ojos, hay una ilusión de ver al mirar.
Hay alguien que dice que dice, hay una ilusión de comprender al escuchar.
Hay una persecución sin perseguido ni persecutor.
Hay una ilusión de estar corriendo y avanzar
Cuando hay, un sentarse, y nada, un nadarse que ahoga.
Hay un sol, un atardecer, un amanecer, y un sol.

Hay una base, un fondo de la pirámide, que tiembla, que bulle, se sacude.
Hay una ilusión de sismo, cuando todo es lo mismo.
Hay un ojo que mira, en lo alto, mira luminoso, encandila.
Hay un rumor sordo, una fuerza sin forma, una sombra de sombra entre los escombros de lo construido.

Hay una pregunta.
¿Qué?
Hay un eco, un tejido de infinitos sonidos ficticios,
y hay una palabra,
tras la palabra un nombre,
y un silencio detrás.
Hay un eco, un hilo musical que nunca cantó ni deja de cantar,
y una embriaguez, que no aprende a bailar.

domingo, abril 14

Deconstrucción

Acariciar, cada parte con cada parte.
Conocer lo desconocido con lo conocido, conociéndolo sin fin, su sin fin.
Y en los lunares, en los charcos agónicos de las sequías, en lo ínfimo, en los sutiles contrastes, susurrar un hálito de luz, conjurar las sombras, las sombrías formas.
Respirar la multiplicidad de fragancias proyectadas hacia infinitos infiernos, hacia infinitos paraísos, siendo una, una multiplicidad, única, unívoca.

viernes, abril 12

Titiriteros

Torres negras, que son faros, erigiéndose hasta los cielos aprópianse de la luz del sol, y son, simplemente, indestructibles. Alábanse cual dioses, y lo son: vertiendo su putredumbre en los arroyos donde abrevan los hombres sin sombra, rellenan el vacío de lo divino.
Y se ríen, a carcajadas, acariciándose las barbas, las barrigas, las tetas caídas; sonoros truenos en una tormenta que ahoga y no riega, se pudre toda siembra, se corrompen las lagunas, escasas fuentes de agua pura. Y acá abajo, los perros están tristes, y aúllan.

miércoles, marzo 27

Absoluto

La luz ciega. La luz es la oscuridad verdadera.
Las voces no hablan, no dicen las palabras; sólo el silencio entre ellas, suena.
¿Has tocado, alguna vez, una mano con tu mano, has tocado?

He soñado, muchas tardes, con degustar el sabor del aire.
He respirado el horizonte, hay una fragancia sutil a universo.

He estado tejiendo, tejiendo un si supremo, con hilos de lo que no.
Sólo, negar, todo.
Algo se esconde detrás.

Sólo di que no, y no preguntes más.

martes, marzo 19


El problema siempre fue la destrucción, desde un principio.
La destrucción pura, sin creación, sin transformación.

Pero

Del fuego humo y cenizas.

Del hacha las astillas.

De la tortura la sonrisa.

Del poema lo innombrable.


Cómo entonces la anulación, el cese absoluto, el borramiento, la manifestación de la no palabra, la esencia del color del fin...

palabras de palabras

miradas de miradas

imágenes de imágenes

resuenan, destellan, titilan

siempre

en una sombra de silencio fugitiva...

jueves, febrero 28

Voluntad


Tambores, tierras distantes
retumban, ígneo trance
pies descalzos, laberintos
en la tierra, van trazando.

Las paredes son blancas,
las paredes son espejos,
los espejos no son reflejos
son paredes.

Suspiros de castillos
anhelo de sismos
impotencia, ignorancia;
salidas son entradas.

Lecho de escombros,
nadarás, nada harás,
ahogado sin mar,

la ilusión sólo es
un no saber
danzar.

miércoles, diciembre 5

cosidad de la nocosa


tengo ganas de indecir,

se me saltan las palabras,

atraviesan los cuadros,

los caminos de los pinceles,

y no puedo


quiero  ser la a de aletheia

y aletear  y sobrevolar

por el resto de las letras,

 no ser murciélago


sólo


sino


eso que no 

martes, noviembre 13

Imposibilidad de decir hola

El tiempo es una cascada, las gotas los días.
Y se sacuden las paredes, y se sacude el planeta tras de las paredes, nada ni nadie entonces, advierte nada.
Tiembla el cielo, como tiembla el mar, como tiembla el suelo, como trémulo fuego.
Tiembla la paz, es guerra la paz, paz de rocas, paz de ruinas rotas.
 Lo que no tiembla: la sombra. Nunca tiembla la sombra.
Hay muchas luces, las sombras florecen, y florecerán.

Apagá la luz, que quiero verte.

No un apretar el botón.
LA luz ésta es.
Lo visible, nombrable, palpable.

Tejer una red sin hilos.
Escribir sin tinta ni papel.
Acariciar un sinuoso cuerpo de humo.
Alumbrá sin luz, no prendás la luz.

Ser, ser nada, nada.
Se cierne, el sonido,
se discierne, un gemido.
Y dos miradas se repelen en la oscuridad.



miércoles, octubre 31

quid



Y a ver, decime entonces
Decime qué
Un qué desconocido
Nunca suspirado nunca
Susurrado
Gemido.
Hay fraguas hay fuego,
 chispa y aliento en
Aquel herrero de
taller sin espejos.

sábado, agosto 25

He aquí aquel

Pasó toda su vida mirando las estrellas, intentando contarlas, perdiendo la cuenta.
Se sentó al pié de los árboles, miles de miles de árboles, nunca le habló a ninguno.
Siempre anheló, mirar de frente, fijamente, a los ojos de una lechuza. 
Nadaba en los pantanos, de noche, sin luna.
Nada.
Un dormir de aire. Y nada.